Haga que sus Scouts lean con los consejos del exitoso autor Michael Gurian

Año tras año, los niños siguen quedándose atrás en las habilidades de lectura en comparación con las niñas. En esta entrevista de apertura de la campaña “Literacy Matters” (La alfabetización es importante) de la organización BSA, el exitoso autor de 25 libros, algunos dentro de la lista de los más vendidos, según el New York Times, Michael Gurian, filósofo infantil y cofundador del Gurian Insitute, nos dice por qué—y cómo—podemos ayudar a invertir la tendencia. SCMayJune13_Gurian

SCOUTING: La organización Boy Scouts of America le pidió recientemente que presentara un escrito de postura para su próxima campaña “Literacy Matters” sobre el estado de la alfabetización entre los niños. ¿Por qué?

MICHAEL GURIAN: BSA reconoce que éste es un problema muy grande. Los varones tienen un atraso de año y medio en comparación con las mujeres en la lectura, la escritura y el aprendizaje de idiomas. La alfabetización afecta el desarrollo del carácter; afecta la inteligencia emocional, la inteligencia social. Por lo tanto, pienso que por eso la organización está diciendo: “Debemos encontrar la manera en que Boy Scouts pueda ayudar”, porque BSA tiene acceso a todos estos voluntarios que pudieran tener un efecto de orientación profundo en el desarrollo de la alfabetización en los muchachos.

SCOUTING: ¿Qué atraso tienen los muchachos estadounidenses en comparación con sus compañeras de clase?

M.G.: Pensamos mucho en que las niñas están atrasadas en las ciencias. Ese atraso es de un 3 por ciento. Pero el atraso en alfabetización de los varones es de un 10 por ciento. La diferencia sigue siendo profunda y es patente cuando vemos las tasas de abandono escolar. En las clases que involucran lectura y escritura, los varones obtienen dos tercios de las calificaciones “D” y “F”. Y eso es muy significativo. Si a eso se agregan los subgrupos raciales y socioeconómicos, como los varones afroamericanos, la diferencia puede ser tan alta como un 20 por ciento. 

SCOUTING: Un poco de esto se deriva de las diferencias neurológicas entre varones y mujeres, ¿no es así?

M.G.: Exactamente. Los cerebros masculino y femenino son formateados de manera diferente en el útero. Ellos salen así, de tal manera que las niñas no sólo tienen más acceso a los centros cerebrales de las palabras, sino que también están conectando esas palabras con sus sentimientos, sus recuerdos y sus sentidos. 

SCOUTING: Ésa es la naturaleza. Usted ha escrito que hay tres componentes en este proceso de desarrollo de los menores. ¿Cuáles son los otros dos?

M.G.: La crianza y la cultura. El sistema de crianza es lo que yo llamo la “primera familia” (la gente muy cercana al niño) que cuida de la naturaleza de este muchacho. Este sistema de crianza debe leerle mucho y hacer que él lea mucho en voz alta. Algunos niños son lectores y escritores adeptos, pero si un muchacho en particular no lo es, el sistema de crianza tiene que prestar mucha atención al desarrollo de estas habilidades. 

SCOUTING: ¿Y la cultura?

M.G.: Si no hay libros en la casa, si el grupo no cree que la lectura es algo fantástico, y este muchacho no va a la casa de un amigo donde haya una gran cantidad de libros, esa cultura va a tener problemas para hacer que el cerebro de este muchacho lea y escriba. Así es que la neurología hace que comiencen con desventaja. Después, la crianza no lo entiende y piensa, “Oh, ellos avanzarán más tarde”, pero tal vez no lo harán, y la cultura le está diciendo: “No leas”. Y cuando tenemos desnutrición, ése es un problema socioeconómico que afecta el desarrollo del cerebro. 

SCOUTING: Bueno, así es que ¿cómo puede ayudar BSA?

M.G.: Lo bueno de lo que BSA va a hacer es aumentar la conciencia y la atención, para que los voluntarios, los padres y los maestros tengan más conciencia de que algo neurológico está sucediendo aquí. Tenemos que ser conscientes y tenemos que leer las señales.

SCOUTING: ¿Cuáles son algunas de esas señales?

M.G.: Digamos que usted tiene un hijo que cuando usted le pregunta: “Bueno, Johnny, ¿quieres leer un libro o una revista?”, y cada vez que usted se lo pregunta, él dice que no. Eso es una señal. O si los padres ven que su hijo se pasa seis o más horas al día frente a las pantallas pero solo quizá de 15 a 20 minutos delante de un libro o una revista o un libro de historietas, eso es una señal. 

SCOUTING: ¿Y cuáles son las consecuencias de ignorar esas señales?

M.G.: Los muchachos tienen que saber leer y escribir. Tienen que ser capaces de leer el frasco de píldoras. Tienen que ser capaces de leer lo que necesitan leer para tener éxito en el lugar de trabajo. Si no es así, creo que vamos a ver un aumento de lo que estamos viendo ahora. Vamos a ver más abandonos escolares. Vamos a ver más hombres que no pueden conseguir empleo. Vamos a ver más hombres en la cárcel y en el reformatorio. La alfabetización puede equivaler al éxito, de modo que usted pueda hacerse cargo de su familia y convertirse en el hombre que desea ser. Por eso creo que la organización BSA es muy lista al ver la alfabetización como parte del desarrollo del carácter y el desarrollo del éxito. 

SCOUTING: Y la importancia de la lectura comienza temprano, ¿no es así?

M.G.: Por supuesto. Es una gran parte del desarrollo del cerebro. ¿Ponemos a ese pequeño de 1 año de edad frente a una pantalla durante dos horas para que su cerebro conecte cinco o seis sinapsis, o debemos leerle en voz alta durante media hora? Usted sabe que va a conectar miles de sinapsis para la memoria, los sentidos y los sentimientos. No sólo se trata de conseguir mejorar el vocabulario. Se trata también de desarrollar el cerebro para que él pueda ser una persona más plena.

SCOUTING: Vamos a entrar en la mente de un padre. Digamos que se dio cuenta que su hijo no está disfrutando la lectura. ¿Cuándo es demasiado pronto para preocuparse?

M.G.: Eso depende del cerebro de ese muchacho. El cerebro de cada persona se desarrolla en diferentes momentos; así es que no deben preocuparse si su niño de 4 años no está leyendo. Averigüen quién es este niño. Si están preocupados, pueden hablar con un profesional y obtener una evaluación. 

SCOUTING: Hemos leído que mucho depende de encontrar el libro adecuado. ¿Cómo puede un padre encontrar algo que le va a gustar a su hijo?

M.G.: Busquen algo que sea activo y, para los más pequeños, cosas que impresionen visualmente. A menudo, esto significa que hay una búsqueda que tiene un objetivo, y hay mucha actividad en la búsqueda. Habrá unas pocas batallas. Pudiera contener algo de sangre, y eso está bien. Eso no le hace daño a nadie; sólo mantiene interesados a estos muchachos. Todos estos tipos de historias mostrarán a hombres funcionando bien, muchachos convirtiéndose en hombres, individuos que están creciendo y ganando. 

SCOUTING: ¿Qué sucede si un muchacho quiere dejar de leer un libro en particular?

M.G.: Bueno, eso depende de la situación. Si se trata de una tarea, tiene que terminarla. El muchacho tiene el compromiso de desempeñarse bien en la escuela, el desarrollo del carácter se relaciona con eso. Pero si es algo que él seleccionó para entretenerse, o que su mamá o su papá compró para él, yo no me preocuparía por eso. No queremos que el muchacho odie la lectura. 

SCOUTING: Pero hay un límite, ¿no es así?

M.G.: Sí. Si este muchacho llega a la página 30 y se detiene 30 ó 40 veces, usted tiene que empezar a sospechar deficiencias de atención o una discapacidad de aprendizaje. De lo contrario, esto es realmente bueno. Ser exigente es una cosa maravillosa. 

SCOUTING: Hasta el momento, hemos hablado mucho acerca de los padres y los profesores. ¿Dónde comienza el papel del voluntario Scout como mentor o persona modelo en la lectura?

M.G.: Creo que el programa Scouting es perfecto para esto porque se organizó con estas categorías que promueven la alfabetización y el desarrollo del cerebro. Cuando BSA me llamó por primera vez, yo estaba entusiasmado al escuchar que éste iba a ser un plan de capacitación y sensibilización para los voluntarios. Tienes que hacer que los voluntarios entiendan que tienen un papel de mentor muy profundo. 

SCOUTING: ¿Qué viene después de la sensibilización y la capacitación?

M.G.: Después, los voluntarios tienen que darle forma. Es posible que quieran que los muchachos alrededor de una fogata traigan un libro o que lo pasen de uno a otro y lo lean. Sólo hay que hacer que la lectura sea una mayor parte de lo que están haciendo; y por supuesto, con los temas que a los muchachos les gustan. 

SCOUTING: ¿Cuáles son algunas maneras prácticas para hacer que la lectura forme parte de las juntas o eventos al aire libre del pack y la tropa?

M.G.: Quince minutos alrededor de una fogata es un buen comienzo. Tiene que convertirse en parte de la cultura de los mentores. Hasta cierta medida, tiene que convertirse en un ritual. Si es algo esporádico, los muchachos pudieran sentir que no es tan importante. A nosotros los adultos nos encanta sentarnos en la terraza o junto a un río y leer un libro. ¿Por qué no llevar esa alegría a estos jóvenes cuando están en contacto con la naturaleza? 

SCOUTING: Pero vamos a tener una amplia gama de niveles de lectura dentro de una unidad individual. Una tropa Boy Scout pudiera tener muchachos de 12 y 17 años de edad sentados juntos. ¿Qué se hace entonces?

M.G.: ¡Eso es realmente grandioso! Los seres humanos somos animales de grupo, y nos enseñamos mutuamente de forma intergeneracional. Por lo tanto, es bueno tener un muchacho de 11 años de edad y uno de 7 años de edad. El de 11 años de edad se convertirá en compañero de lectura del de 7 años y, orgánicamente, eso va a suceder. 

SCOUTING: Orgánicamente, ¿quiere eso decir sin intervención de los adultos?

M.G.: Mucho de esto se basa en que estos voluntarios reciban algún tipo de formación para que sepan cómo hacerlo. Pero si saben cómo hacerlo, orgánicamente, eso sucederá. Si no sucede, el líder está capacitado para dirigir la situación. Si él ve a un muchacho solitario de 12 años de edad que siente que no es bueno para la lectura, tiene que ayudar a que ese muchacho se junte con otro de 16 ó 17 años. Deje que los mayores tomen el control. 

SCOUTING: ¿Cómo puede la revista Boys’ Life servir como una herramienta para despertar el interés de los muchachos en la lectura?

M.G.: Boys’ Life, en muchos niveles, es perfecta para esto. Uno, la revista está integrada en el programa Scouting, por lo que se ha configurado en torno al sistema de avance. El reto es conseguir que los voluntarios animen a los muchachos y a sus familias para que se suscriban y vean los beneficios. 

SCOUTING: ¿Qué verán ellos?

M.G.: Verán que las imágenes en la revista son realmente buenas. Que hay historias de viajes en balsas y muchas otras actividades. Verán héroes, y eso es lo que estos muchachos quieren en sus esfuerzos por convertirse en hombres. Boys’ Life tiene tiras cómicas. Tiene chistes. Está perfectamente preparada para los diversos intereses de un grupo diverso de muchachos. 

SCOUTING: ¿Hay algunas estrategias específicas sobre cómo los líderes pueden hacer que la lectura de la revista sea una prioridad?

M.G.: Usen Boys’ Life como algo que el muchacho tiene que leer durante 20 minutos. Digamos que tenemos a uno que se resiste a leer, y que tiene 7 años de edad. Él prefiere la televisión y los videojuegos, pero no está leyendo. Eso nos preocupa, y es lógico que así sea. Necesitamos una herramienta. Pudiéramos comprarle un libro de Harry Potter, pero eso pudiera ser demasiado complejo para él. Entonces, ¿por qué no proporcionarle Boys’ Life? Él puede leer en voz alta uno de los artículos con su padre o su madre, alternando los párrafos. El padre o la madre también puede usarla para entablar una conversación sobre algún tipo de actividad. Tome un artículo sobre un jugador de béisbol que tomó una difícil decisión. A la hora de la cena, hable con su hijo y dígale: “¿Hizo él lo correcto o no hizo lo correcto?” Ése es un uso activo de la revista como un mecanismo. Por lo tanto, usted está usando Boys’ Life para estimular el pensamiento crítico. 

SCOUTING: ¿Pudiera este tipo de conversación entablarse también en las reuniones de la tropa?

M.G.: Por supuesto. Y con las tropas, se pueden asignar papeles. Deles una historia de Boys’ Life y deles media hora para que actúen siguiendo sus papeles. A los muchachos les encanta esto en las escuelas, y no hay razón por la cual los voluntarios no puedan hacerlo. 

SCOUTING: ¿Así es que la lectura no tiene que ser algo sedentario?

M.G.: No. Un muchacho puede llevar el libro en sus manos mientras se pasea, o, si alguien le está leyendo, él puede caminar o rodar por el piso. Cualquier lugar en que él pueda integrar el libro a los movimientos físicos es maravilloso. A los 7 años de edad, su naturaleza es correr sin parar, y él siente que la lectura no es correr sin parar. Tenemos que integrarla al movimiento. 

SCOUTING: ¿En qué lugar caen las tabletas y los lectores electrónicos?

M.G.: Eso depende del muchacho. Si usted tiene un niño que ya es un buen lector, y se está desarrollando bien social y emocionalmente, etc., lo más probable es que él lo averigüe todo por sí mismo. Me interesa más hablar con los padres del lector renuente acerca de ciertos límites, como por ejemplo ¿cuánto tiempo está en realidad dedicando a la lectura? ¿Está realmente leyendo ese Harry Potter allí, o está haciendo alguna otra cosa? Si él está leyendo, entonces la tableta está teniendo el mismo efecto que un libro. Cuando decimos “tiempo frente a la pantalla”, estamos generalmente preocupados acerca de las actividades pasivas, como los juegos.

Bryan Wendell es el Editor en jefe de la revista Scouting. Y John R. Clark es el Jefe de redacción de la revista Scouting.

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