Cómo hacer que aterricen los métodos de crianza estilo helicóptero, rápido

CUANDO LEVANTARON EL VUELO POR PRIMERA VEZ hace ya más o menos una década, los padres helicóptero fueron blanco fácil de las críticas. Después de todo, ¿qué clase de padre llamaría a un profesor de la universidad para disputar la calificación de su hijo, o presentar una solicitud de empleo en nombre de su hijo? SCMayJune13_HeliParent

El asunto se enturbió, sin embargo, cuando los investigadores académicos se involucraron. Dependiendo del estudio que usted lea, los hijos de padres helicóptero reciben calificaciones más bajas en la universidad, o reportan un mejor ajuste psicológico, o toman más medicamentos para la ansiedad y la depresión, o tienen relaciones más estrechas con sus padres.

¿Qué creer? ¿Cómo puede usted darle apoyo a sus hijos, algo que los padres de Scouts hacen excepcionalmente bien, sin asfixiarlos? Para averiguarlo, hemos hablado con dos expertos en la materia: Laura Padilla-Walker, Ph.D., profesora asociada de Ciencias de la Familia, del Hogar y Sociales de la Universidad Brigham Young, y Peter Love, Ph.D., educador y entrenador profesional sobre discapacidades de aprendizaje en East Hampton, Connecticut.

Una cuestión de equilibrio
De acuerdo con décadas de investigación, la crianza de los hijos tiene tres dimensiones fundamentales:

  • apoyo mostrado al niño (aceptación, cuidado, etc.)
  • control de la conducta (supervisión, consecuencias, etc.)
  • concesión de autonomía (dar opciones, involucrar al niño en el establecimiento de reglas, etc.)

“La manera en que los padres equilibran estos tres aspectos de la crianza de los hijos depende en realidad de la edad del niño”, dice Padilla-Walker. “Cuando los niños son pequeños, el control de la conducta es mayor y la autonomía es menor”.

Con los estudiantes universitarios, por otro lado, la realidad es lo inverso, con el control de la conducta casi ausente y la autonomía muy elevada. Los estudiantes de secundaria y bachillerato caen en algún lugar entre los dos extremos.

El problema con los padres helicóptero es que no pueden hacer el cambio, dice Padilla-Walker.

Autonomía baja, ansiedad alta
Según Love, la ansiedad impide que los padres helicóptero cedan control y concedan autoridad, y dicha ansiedad se comunica al niño. “Si [la crianza helicóptero] se debe a la ansiedad de los padres, entonces la misma se comunica al niño”, dice él.

A juicio de Love, el meta-mensaje (lo que los padres están diciendo realmente cuando hablan con sus hijos) es al menos tan importante como las palabras que utilizan. “¿Es ese meta-mensaje ‘Esto puede ser difícil, pero sé que puedes hacerlo’ o es ‘Esto va a ser difícil, y estoy bastante seguro de que no puedes hacerlo?’”, dice él.

Un niño que escucha el primer mensaje puede llegar a ser exitoso, mientras que un niño que escucha el último mensaje puede convertirse en alguien inseguro de sus habilidades. “La medida en la que usted pueda sentir que hay un lugar seguro en el universo es la medida en que usted está dispuesto a correr riesgos”, dice Love.

Lo mejor de ambos mundos
Afortunadamente, de acuerdo con Padilla-Walker, los padres pueden ofrecer participación y autonomía al mismo tiempo. “En lugar de programar las clases para el niño, siéntese junto al niño y programen las clases”, dice ella. “Lo llamamos ‘andamiaje’, sosteniéndolos cuando lo necesitan y después apoyándolos gradualmente menos y menos a medida que ellos se vuelven más capaces”.

La comunicación también es importante. “Hable con su hijo acerca de lo que se espera de ellos y de lo que su papel puede ser”, dice ella. “Hágales saber que usted está allí para ayudar, pero que usted no puede resolverles el problema”. Por ejemplo, un padre puede ofrecer consejos sobre cómo relacionarse con un maestro sin ofrecerse a llamar directamente a ese maestro.

Love recomienda hacer una simple pregunta cuando sus hijos encuentran dificultades: “¿Cómo puedo ayudar?”. El meta-mensaje detrás de esa pregunta es “Tú estás a cargo. Confío en que tú te conoces y conoces tus propias necesidades”, agrega. “Como padre, esto no le excluye de hacer recomendaciones o sugerencias, pero comenzó desde una posición de respeto y confianza. Es algo muy grande”.

¿Mensaje recibido?
Los padres también deben prestar atención a los meta-mensajes que están recibiendo. “Si su hija está poniendo los ojos en blanco o se aleja cuando usted está tratando de ayudar, examine su propia conducta”, dice Padilla-Walker. “Y comuníquese con su hija acerca del asunto”.

Love está de acuerdo. “Haga simplemente la pregunta: ‘Tengo la impresión de que estás resintiendo mi ayuda aquí. ¿Es demasiado?”, añade.

¿Y si su hijo dice que le está ayudando demasiado? Love recomienda enfocar esa energía extra en planificar su “retiro” de la crianza. “Haga un poco de planificación, de manera que cuando la separación venga, sea una cuestión de alegría”, dice él. “Usted debe comenzar a prepararse para jubilarse el día que nace su hijo”.

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